viernes, 30 de junio de 2017

Manifiesto (Monólogo de dos personajes)

                                                    
                    Benito tiene una daga, un cuchillo para abrir        
                    cartas. Juega con él con la punta en la yema de      
                    su dedo índice. Bridgite está sentada en la mesa     
                    frente a una máquina de escribir.                    
                                                                         
          BENITO                                                         
               A ver, leame, Bridgite.                                   
                                                                         
          BRIDGITE                                                       
                         (Con los anteojos en la punta de la             
                         nariz)                                          
               En esta misiva quiero explayarme yo de forma...           
                                                                         
          BENITO                                                         
               La última parte, por favor, Bridgite.                     
                                                                         
          BRIDGITE                                                       
               Razones para perpetrar el acto: No es, mi mujer,          
               mujer de quehaceres hogareños; en ciertas ocasiones       
               sociales...                                               
                                                                         
          BENITO                                                         
               La ultimísima parte, Bridgite.                            
                                                                         
          BRIDGITE                                                       
               Durante el orgasmo produce un sonido...                   
                                                                         
          BENITO                                                         
               Correcto, el sonido. Bueno. Punto y a parte del final     
               de esa oración.                                           
                         (Bidgite con torpeza logra acomodar la           
                         máquina de escribir)                            
               Que agradecida debes estar Bridgite que te hayamos        
               dado la capacidad de escribir.                            
                         (Bridgite escribe eso)                         
               No le dí la indicación de que tipee eso último,      
               no es cierto?                                             
                         (Bridgite hace no con la cabeza)                
               Cambie de hoja, entonces, comenzaré una nueva parte.      
               La más importante de esta carta.                          
                         (Bridgite sin agilidad hace el cambio           
                         de hoja. Cuando termina se muestra              
                         solícita para seguir escribiendo.)              
               Está lista? No, no ponga eso. Comenzaré a dictarle      
               ahora... Ahora mismo.                                     
                         (Benito deja pasar unos segundos y se           
                         prepara)                                        
               Por todo esto y quizás algunas otras indiscreciones       
               que preferí callar es que me preparo para perpetrar       
               el acto de justicia que convierta el ser humano en        
               recuerdo e idea. En un hermoso retrato de pared que       
               jamás se desmejorará. El cariño y respeto que tendrán     
               sus allegados y queridos me darán la razón. Veo, con      
               claridad, que este acto puede llegar a prevenir un        
               futuro de desidia y malestar. Una situación de lo         
               menos agradable. Sobre todo por tener ahora la            
               conciencia de que será como efectivamente será. Jamás     
               viviré tranquilo con la idea rondando en la cabeza de     
               que pude haberla liberado de ese nuevo ser. Me doy        
               libertades propias de los dioses, es cierto. Pero         
               sería el más vil de los mortales si no jalo de un         
               brazo asomando de un pozo por tenerle demasiado           
               respeto a la vida. Es deber del bienhechor actuar         
               cuando se es llamado a la tarea y a la verdad. No         
               importa el coste. Es verdad, estoy hundido en el          
               mayor de los sufrimientos, en el más agotador llanto.     
               La procesión interna es interminable.                     
                         (Bridgite gira la cabeza a detenerse            
                         el rostro de Benito)                            
               Me siento atravesando un laberinto del que no puedo       
               salir más que enfrentando ese gigante minotauro. Y        
               ya, pasado algo, no mucho, de tiempo, me decidí a         
               darle fin a este mareo. Este vertigo. Dios me ha          
               bendecido con todas las señales necesarias para que       
               me sea un sacrilegio imperdonable mirar hacía otro        
               lado. No estoy hecho de cobardía, no me interesa          
               buscar felicidad o el lado luminoso de esto. Cuando       
               la imagen de quién amo está puesto en riesgo y            
               depende de mi accionar discreto y seguro para             
               protegerla. Volverla de luminosa inmortalidad. Dejaré     
               hasta la última gota de mi sangre en la tierra para       
               que nadie pueda jamás en vida, manchar el nombre de       
               Marina Cavalcanti. Firmo yo: Benito Reitz. Por favor      
               Bridgite leame todo de vuelta.                            
                                                                         
          BRIDGITE                                                       
                         (Rueda la hoja y la hojea                       
                         detenidamente. Mira a Benito y con la           
                         cabeza le señala el largo de lo                 
                         escrito, Benito asiente con la cabeza)          
               Por todo eso y quizás algunas otras indiscreciones        
               que preferí callar es que me preparo para perpetrar       
               el acto de justicia que convertirá el ser humano en       
               recuerdo e idea.                                          
                         (Bridgite se detiene)                           
                                                                         
          BENITO                                                         
               Continúe. Muy bien.                                       
                                                                         
          BRIDGITE                                                       
               En un hermoso retrato de pared que jamás se               
               desmejorará. El cariño y respeto que tiene y              
               sostendrán sus allegados y queridos me darán la           
               razón. Veo con claridad, que este acto puede llegar a     
               prevenir un futuro de abandono y malestar. Sobre todo     
               por saber que he tenido la conciencia hoy de que así      
               sería efectivamente.                                      
                                                                         
          BENITO                                                         
               Qué bien suena. Continúe, Bridgite, continúe.             
                                                                         
          BRIDGITE                                                       
               Jamás podré vivir con la idea rondando en mi cabeza       
               de que pude haberla liberado de ese nuevo ser a           
               tiempo.                                                   
                                                                         
          BENITO                                                         
               Ahora lo de los dioses.                                   
                                                                         
          BRIDGITE                                                       
               Es cierto, me doy libertades propias de los dioses.       
               Pero sería el más vil de los mortales si no jalo de       
               un brazo asomando de un pozo por tenerle demasiado        
               respeto a la muerte. Es deber del bienhechor actuar       
               cuando es llamado a la tarea y nunca faltarle a la        
               verdad.                                                   
                                                                         
          BENITO                                                         
               Nunca faltarle a la verdad.                               
                                                                         
          BRIDGITE                                                       
               No importa el coste. No importa si lentamente me          
               hundo en el calvario, el dolor más profundo que pueda     
               uno tener; no es mi elección este sulfurante llanto       
               que mana de mis ojos. No buscaré un rápido fin a esta     
               procesión interna. Atravieso un colosal laberinto del     
               que no puedo salir más que enfrentándome a su             
               minotaurio guardián. No pasó, ni pasará gran tiempo       
               para que decida ponerle fin a este mareo. Este            
               vértigo. Dios me ha bendecido con todas las señales       
               necesarias para que me sea un sacrilegio imperdonable     
               mirar hacía otro lado. No estoy hecho de cobardía, no     
               me interesa buscar felicidad o el lado luminoso de        
               esto. Cuando la imagen de quién amo está puesta en        
               riesgo y depende de mi accionar discreto y seguro         
               para protegerla. Volverla de luminosa inmortalidad.       
               Dejaré hasta la última gota de mi sangre en la tierra     
               para que nadie pueda jamás, manchar el nombre     
               de la Señora Marina Cavalcanti de Reitz. Punto final.                        
                                                                         
          BENITO                                                         
               Punto final, Bridgite. Así es. Punto final.               
                         (Bridgite se para. Benito le saca las           
                         hojas de la mano)                               
          

No hay comentarios: