domingo, 20 de enero de 2013

Le Fils de Los Hnos Dardenne

Primero que nada debo confesar que en particular no soy un partidario del estilo de cine de estos hermanos belgas. No siendo la primer película que veo de ellos, ya la anterior me había parecido "poco cinematográfica" pero quizás más dramática o jugada. Luego ahondándome en otros puntos de vista acerca del valor simbólico o artístico de la intención de la obra pude entender que este "estilo" tenía más que ver con el guion de El Hijo, la película que vamos a analizar en este momento, a El chico de la Bicicleta

La película se inserta en la vida de un personaje de forma exhaustiva. No revelándonos constantemente información interesante sobre la intimidad de este personaje, sino acompañándolo constantemente en su cotideaneidad a penas haciendo un par de elipsis para no lograr una hermosa película de quince horas. Veremos desde una cámara en mano que intenta meterse casi dentro de la cabeza del protagonista, desde un plano secuencia atrás de otro, toda la acción;  esto le dará un tono "documental" a la obra, aunque luego entenderé mejor que esto no tiene esa intención sino la de mostrar en crudo, sin dar matices dramáticos a la fotografía. Esta singularidad, y la de que no haya banda sonora más que el inevitable sonido ambiente, a veces desgarrador a tal punto de generar tensión dramática, nos hace intentar llenar ese vacío de sentido dentro de nuestros cerebros, demostrándonos como el cine tradicional holywoodense nos tiene pervertidos.

En realidad, se puede apreciar, la constancia de la cámara, bajo mi punto de vista, esconde algunos planos más que interesantes, pero les saca valor al no aislarlos, pero esto tiene que ver, de nuevo, con nuestra costumbre a tener servido el arte en bandeja.
La película, avanzando, trata sobre un señor de edad media, llamado Oliver como el actor que lo representa, dando a pensar quizás que no es un actor sino un ser humano mostrado en cámara, pero esto ocurre solamente por una performance exacta y bien hecha. Este señor ficticio trabaja de tutor en un centro de rehabilitación para chicos problemáticos adolescentes enseñándoles el oficio de la carpintería.
La película revela solo la información básica necesaria para evolucionar dramáticamente y sin embargo no la considero una película de un gran ritmo, precisamente para generar este vacío emocional que deberemos llenar nosotros. Oliver será visitado en primera instancia por una persona de Recursos Humanos del lugar para acercarle el CV de un posible nuevo ingresante, él leerá el informe y lo rechazará para luego parecer obsesionado con este nuevo chico hasta el punto de hacerlo finalmente ingresar en su sector. ¿Cómo sabremos esto? Porque los primeros veinte minutos de películas veremos desde la nuca de Oliver como este espía la entrevista cuando este niño, Francis, firma con los que trabajan metales, como lo espía desde un ventanal en el vestuario, mientras come. Hasta el punto de, finalmente hablar para su contratación e ir a buscarlo. En el medio sabremos más de Oliver. Lo visitará una mujer en su hogar en una escena corta e incómoda que nos revelará que El Hijo no es un documental o una película improvisada o con un guion muy libre sino que esta cuidadosamente planeada. La escena de unos muy cortos minutos tendrá la tensión y representación necesaria para dar una gran porción de información para terminar de estar situados en la obra. Sabremos entonces que Oliver es un hombre separado y que su anterior mujer ha avanzado en la vida pero que él por alguna razón no. No porque haya quedado sentimentalmente involucrado con su ex esposa, sino por otro motivo aún no revelado.
Hasta este punto, o quizás un poco más adelante, ya nos sentiremos capaces de etiquetar este personaje. Oliver es un hombre metódico y preciso, trabaja corrigiendo técnicamente a jovencitos.  Pero esto no queda en su horario laboral sino que es su modus operandi, es un hombre basado en la sencillez y en la corrección. Tiene un sentido perfecto de la distancia y la medición (por ejemplo adivinando medidas exactas de cosas o distancias). Y esto precisamente es lo que, conjugado con el estilo de la película y la trama le dará un sentido único a todo.
Nosotros vemos al principio de la película a un hombre en un taller. De pronto un sonido ensordecedor y voces rogando por él para que vaya a ayudar con una madera que se quedó trabada en una descomunal cortadora, finalmente la madera será cortada normalmente. En otra toma, Oliver buscará a este niño para sumarlo a su equipo de trabajo y le dirán que esta en el vestuario. Cuando lo busque, veremos una escena lenta, donde podremos divisar al hombre ver algo fuera de campo detrás de una pared, quedarse ahí quieto observando sin sonido más que el silencio; lo que veía era al niño durmiendo y no otra cosa. Y por último y central, Oliver tomará a este chico y se involucrará con él. Pero también seguirá de una forma obsesionado: se meterá en su departamento mientras trabaja sacándole las llaves de su locker. No muy adelantados en la película sabremos cual es la razón del interes, este niño a los once años de edad mató al hijo de Oliver y de su ex esposa. Luego veremos como Oliver se acerca al niño, lo educa y finalmente lo lleva a un aserradero muy alejado de la ciudad a mostrarle los distintos tipos de madera. Al final del camino (Luego de que el niño pidiera a Oliver ser su Guardían) averiguará que fue lo que pasó, si Francis esta arrepentido y una vez obtenida toda la información le contará la verdad: Que él es el padre del niño que había asesinado. Acto seguido Francis escapará, Oliver lo perseguirá arguyendo que no le hará daño aunque el niño no le crea. Sin embargo, lo atrapa, pero nada más pasa. El simple perdón. El final de la película es Francis acercándose de a poco a terminar el trabajo que fueron a hacer al aserradero. 

Esto, tengo que confesarlo, es precisamente lo que no me gustaba para nada de este cine, pero me demuestra a mí y a muchos una tendencia negativa que tenemos como espectadores. No hace falta que la cortadora le saque un dedo a alguien, que lo que esté detrás de la pared sea una perversión o que Oliver vengue la muerte de su hijo para que sea cine. Sin embargo nosotros no podemos pensar en otra cosa. Este vacío narrativo que genera el estilo directo y la falta de sonidos extradiegéticos nos muestra con crudeza lo crudos que somos nosotros. En cambio Oliver, el correcto y preciso Oliver, es la fundamentación de que hay otra forma de ver o expresar las cosas. son parte del universo y merecen ser retratadas.

Le doy un renegado 7

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