(El romanticismo,
como práctica que venera el pasado y lo mitifica, hoy en día está relegado a un
esfuerzo porque las cosas encajen de forma excepcional).
Qué miedo que tenés cuando decís esa palabra. Creo que vi algo
distinto. Vos siempre viendo algo
distinto. Pueden hacer un poco de silencio que no me dejan ver.
(En suma realidad, los encuentros fortuitos ocurren con condición de
ser inesperados e inabarcables por la lógica)
Pero si todo es inesperado. Otra vez esa idea de que vivimos en una
ilusión. Transformamos todo en una ilusión con los pedacitos de realidad que
nos interesan. Creo que ese ruido es el
tren. Definitivamente era algo distinto. ¿Te referís a esa maraña de pelos
caminando? Efectivamente. Yo también me
había fijado en él. Seguro esconde algo. Alguien se aproxima con violencia
hacia nosotras, ¡concéntrense! (La coalición es inminente) Perdón.
Es evidentemente atractivo. ¿Cómo puede no ser evidentemente
atractivo? ¿Es una pregunta retórica? No
me banco.
(La espera es por definición la actitud femenina, por biología).
Eso es machista.
(Machista es pensar que solo las mujeres pueden realizar operaciones
femeninas y los varones masculinas y que…)
¿Por qué es tan interesante ese
hombre y esos pelos? Porque deja más a la imaginación que a la vista. No
será ese parecido con los animales domésticos. ¡EY, eso es un espejo!
Soy solo yo y todas mis presencias.
¡Hola! (Hola) Al fin, de acuerdo en
algo.
(En la operación de la espera, la actividad ineludible es la de mirar
hacía uno mismo)
Por fin el tren.
* * *
El hombre y su maraña de pelos aburrido de sí mismo decidió podar su
excedente de vellosidad. El resultado fue descubrir, incrustada en su frente,
una rama que sobresalía unos cuantos centímetros delante de él.
* * *
(Hay una sobreestimación de lo natural, cuando, en realidad, nuestra
percepción de un ciclo está sugestionada por la cultura y nuestra idea de ser
el centro de esos procesos)
Cuando crees que cerraste la idea pero en realidad no dijiste nada. Dicen un montón y es molesto. Molesto es
estar sola. Nos acompaña el hombre con toda esa mata de pelos. ¿Nos acompaña
cómo? ¿Por qué cuesta tanto estar sola?
(La soleda…)
Fue una pregunta retórica. No sé
si era una pregunta retórica.
(La soleda…)
Pero prefiero que no me la contesten.
(Hay una sobrevaloración de la idea y lo que esta puede aportarnos)
Esa idea sí que se puede valorar. Ese hombre me resulta conocido. Jamás lo vi en mi vida. Tiene una rama
en la frente y se acerca peligrosamente hacia nosotras. La presencia de lo natural. De una forma muy poco natural dejame
decirte.
(El sublime natural surge de la naturaleza venciendo el artificio del
hombre a través del paso del tiempo, generación de la sensación de finitud y
vulnerabilidad, pero en un entorno seguro y distante)
Esa rama no está suficientemente distante. ¡Coalición! Perdón.
* * *
El hombre con la rama en la frente golpeó a una de las presencias causándole
un desbalance.
* * *
Eso no fue exactamente lo que
esperaba. Otra vez la ilusión. Ahora
sí creo que le encuentro algo conocido, pero si es solo un hombre con una rama
en la frente. Que nos acaba de chocar y producir un sacudón innecesario. ¿Nos estamos quedando calladas? ¿A vos te
parece que nos estamos quedando calladas? Si persiste este silencio…
* * *
El hombre con la rama en la frente muestra un interés particular por
las presencias, las analiza meticulosamente hasta el punto de la incomodidad.
* * *
No me gusta la incomodidad. Necesitaríamos
unas palabras acerca de eso. Hace mucho que siento un terrible silencio. Pero
si no dejamos de hablar. Está demasiado
cerca. Nos va a lastimar.
* * *
El hombre con la rama en la frente confiesa que es el hombre de la maraña
de pelos.
(No hay final)

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