
A mi lado se practica
una magia oscura y prohibida.
La negrura de la tinta
corroe la blancura muda
y las paralelas crudas.
Un rostro sin detalles,
una costilla que ha cambiado.
Milagrosas lineas toscas,
creacion de poco espanto.
¡Nunca haz soñado tanto!
Una mancha que es un ojo
y las formas de su sonrisa
te despiertan, oh, vecino
un placer poco escondido.
Se dibuja en el dibujo
en tu rostro improlijo.
A mi lado se termina
la obra de seria perfección.
En errores corregidos
y en arte de escisión
entre la geometría y la inspiración.
Un rostro yace vivo
pero quieto, vigilante.
La descortecia no te aqueja,
te magnifica su interes religioso.
Que te alabe tu creado no es algo engorroso.
Una mancha que es un ojo
tú me muestras muy contento.
Él me señala a su amo
orgulloso de su piel trazada
se aviva, se hace vivo
y lo reconozco en tu cara.
No te distingo, oh vecino,
¿Cúal es la verdadera cara?
una magia oscura y prohibida.
La negrura de la tinta
corroe la blancura muda
y las paralelas crudas.
Un rostro sin detalles,
una costilla que ha cambiado.
Milagrosas lineas toscas,
creacion de poco espanto.
¡Nunca haz soñado tanto!
Una mancha que es un ojo
y las formas de su sonrisa
te despiertan, oh, vecino
un placer poco escondido.
Se dibuja en el dibujo
en tu rostro improlijo.
A mi lado se termina
la obra de seria perfección.
En errores corregidos
y en arte de escisión
entre la geometría y la inspiración.
Un rostro yace vivo
pero quieto, vigilante.
La descortecia no te aqueja,
te magnifica su interes religioso.
Que te alabe tu creado no es algo engorroso.
Una mancha que es un ojo
tú me muestras muy contento.
Él me señala a su amo
orgulloso de su piel trazada
se aviva, se hace vivo
y lo reconozco en tu cara.
No te distingo, oh vecino,
¿Cúal es la verdadera cara?
Javier Grinstein
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