
Que te fuiste,
ya no hay duda.
No te recuerdo,
te lamento.
-
Entre mi tiempo efímero
(Sudokus y melodías
que vuelven a mis labios automatas)
me desespero
no te tengo retumbando mi corazón
estridentemente
-
Mi vida regresa y te aleja
pero mi llanto no permite tu odisea.
No te extraño.
Extraño al mi que no fue en tí.
Y no volveré a tener esos momentos
para hacerlos de nuevo ciertos.
-
Aunque si los hiciera,
estoy casi seguro,
igual sentiría esto.
Y si volver pudiera,
lo haría.
Aunque me estuviera sumergiendo
en un circulo eterno;
sin despues,
con un extraño ayer
tan parecido a un hoy
más correcto.
O ni eso.
-
Pero, creo, me toca seguir
como si nada haya sido cierto
y vivir otra vida
hasta un nuevo ser.
Donde, lo más probable,
sienta lo mismo
y me acuerde con risa
y quizás melancolía
de aquel invierno.
Javier Grinstein
No hay comentarios:
Publicar un comentario